





POÉTICA DE LO COTIDIANO:
Las piezas dialogan con el universo doméstico, lo cercano y lo íntimo, resignificando objetos sencillos en vehículos de contemplación o memoria.
MATERIA EMOCIONAL:
La obra está atravesada por materiales que conservan huella del proceso: marcas, costuras, fisuras o formas orgánicas, que evocan la experiencia vivida.
NARRATIVA FRAGMENTADA:
Trabajo serial, donde la repetición y el fragmento operan como formas de construir sentido a partir de lo incompleto.
TIEMPO Y TRANSFORMACIÓN:
Las piezas no buscan perfección, sino testimoniar una temporalidad: erosión, sutura, evolución, desgaste o tránsito.
ARTESANÍA EXPANDIDA:
Fernanda concibe la cerámica y el bordado desde una perspectiva contemporánea: no como producción utilitaria, sino como dispositivos poéticos y de resistencia estética
Como artista, mi mayor influencia proviene de la naturaleza y del comportamiento humano. Encuentro en mi entorno un maestro invaluable, y mi intención es comunicar mis reflexiones y percepciones a través de la sensibilidad que el arte ofrece.
Veo el mundo como un lugar que merece ser cuidado y respetado, y considero al ser humano como un ser que necesita aprender a ser amable no solo con nuestro entorno, sino también entre nosotros mismos, a pesar de nuestras diferencias de opinión y perspectiva. Mi objetivo es articular una visión en la que las injusticias del mundo sirvan de advertencia, una oportunidad para cambiar nuestra dirección colectiva.
Mi lenguaje principal se expresa a través de la cerámica y el textil, disciplinas que han sido históricamente consideradas de menor relevancia en comparación con otras formas de arte. A través de estas prácticas, busco resaltar su valor intrínseco y su capacidad para ser parte integral del arte conceptual contemporáneo. Mi trabajo invita a reevaluar el rol del arte y a comprender cómo la belleza y la funcionalidad pueden coexistir y comunicarse en formas significativas.
A través de mi obra, procuro entender la naturaleza y las emociones como un espacio que nos conecta a todos como seres humanos. En este contexto, se disipan las barreras de diferencias, fronteras y desigualdades. Creo firmemente que, al encontrar esa conexión, podemos cerrar la brecha entre nosotros y trabajar hacia un mundo más solidario y comprensivo.
La creación de piezas artísticas es un viaje que me brinda una profunda satisfacción. Este proceso involucra momentos de sacrificio, investigación y desafíos que fomentan el crecimiento personal y profesional. Cada obra es un aprendizaje en sí misma, un testimonio de la evolución constante que experimentamos y de las nuevas experiencias que nos moldean.
Mi pasión por la costura, la cerámica, el diseño y el dibujo se entrelaza con mi identidad, definiéndome como artista y como persona. Creo firmemente en la necesidad de mantener una coherencia entre la vida personal y la profesional, ya que esta armonía es esencial para vivir de manera íntegra y auténtica.
En este viaje artístico, mi esperanza es que mis obras no solo sean un medio de
expresión, sino también un catalizador para la reflexión y el diálogo, invitando a los demás a unirse en este compromiso de cuidar y respetar el mundo que compartimos.







